Dominación y violencia en grupos de varones históricamente autosegregados que inician un proceso de feminización: el caso del Ejército Argentino y la Prefectura Nacional Argentina

Investigadora responsable: Graciela Infesta Domínguez

Resumen:

En la sociedad occidental contemporánea, la masculinidad hegemónica está fuertemente asociada con la agresividad y la capacidad de violencia. Todas las características de la masculinidad hegemónica aparecen exacerbadas en las fuerzas armadas, las cuales proveen un contexto institucional para la validación de aquella. Como si todo esto fuera poco, las fuerzas armadas constituyen casos de espacios masculinos específicos como resultado de una elección por la autosegregación entre hombres construida dentro de una cultura. Una elección que evidencia la importancia del intercambio de experiencias entre hombres en la construcción de una cultura masculina que, en la actualidad enfrenta una nueva etapa: el ingreso de las mujeres a sus filas. En este contexto el presente proyecto se propone: a) Explorar cómo se construyen diferentes tipos de masculinidad en el Ejército y en la Prefectura Nacional Argentina (PNA); b) Indagar las formas de dominación al interior de las mencionadas instituciones, los mecanismos a través de los cuales se reproducen las mismas y los posibles vínculos existentes entre aquéllas y las formas de dominación que sus miembros ejercen con personas ajenas a la institución; y c) Explorar los significados e implicancias del acceso de las mujeres al Ejército y la PNA, en tanto espacios específicos masculinos.

En esta investigación se ha optado por una estrategia metodológica cualitativa. Con tal fin, en primera instancia, se realizaron entrevistas a informantes claves en ambas fuerzas a fin de contar con mayor información sobre las características de las mismas y de sus integrantes para seleccionar los casos que formarán parte de la muestra. Luego, se analizan datos secundarios (legislación y datos estadísticos producidos por las propias fuerzas) y, finalmente, se recolectan datos primarios obtenidos a partir de dos técnicas de recolección de datos: a) entrevistas en profundidad, y b) observación. El universo de estudio está compuesto por oficiales varones que integran las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad en la Argentina. El procedimiento de muestreo es intencional, respetando los criterios de relevancia y propósito teórico (Glasser y Strauss). Inicialmente, el tamaño de la muestra fue de 30 casos y los criterios muestrales utilizados fueron el tipo de fuerza (PNA/Ejército) y jerarquía o rango (oficiales superiores, jefes y subalternos).

Los resultados alcanzados hasta el momento muestran que la incorporación de la mujer en las Fuerzas Armadas y de Seguridad, con iguales derechos y obligaciones que el personal masculino (incluyendo el acceso a los máximos cargos de conducción), se vió propiciada por una serie de medidas de acción positiva, que involucraron diferentes ámbitos de la vida nacional, y que tuvieron el objetivo de concretar y realizar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres (entre otros: Convención Internacional sobre todas la formas de discriminación racial y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, suscripta por la República Argentina en 1980 y ratificada en 1985 por la Ley 23.179; Decreto Nacional 1.363/97, etc.).

El análisis de datos secundarios indicó que el interés de las mujeres por ser oficiales de la PNA parece ir profundizándose con el tiempo. Entre el 2001 y el 2003 creció significativamente la cantidad de inscriptas a los cursos de ingreso. En el 2003 se registra una leve declinación de inscriptas en relación con el 2003 (año de mayor cantidad de postulantes), pero manteniéndose siempre valores muy superiores a los registrados en el 2001 y 2002. Los datos también indican que casi la totalidad de las mujeres que inician el curso de ingreso no lo abandonan voluntariamente (situación similar en todos los años para los que se cuenta con información). Un aspecto que resulta llamativo es que, en tanto en el 2003 ingresaron a la Escuela de Oficiales el 9,5% de las mujeres que iniciaron el curso de ingreso (328), en el año 2003 sólo lo hicieron 4% de las que se encontraban en condición similar (271). Además, en el 2004 fue el primer año en el que no se preseleccionaron suplentes (lo que implica que si alguna de las 11 titulares seleccionadas deserta, esa vacante no es cubierta). En relación con los exámenes, también llama la atención que de las mujeres que iniciaron el curso en 2003, el 65% reprobaron exámenes psicotécnicos y/o intelectuales, en tanto que ese porcentaje sólo representa el 51% en el 2004.

Complementariamente, en este último año fue mucho mayor el porcentaje de mujeres que reprobaron el examen médico (45%) en relación con las que lo hicieron en 2003 (23%). Según se ha informado esto se explicaría por el hecho de que en el 2004, el examen médico fue el primero en ser tomado para evaluar si las postulantes reunían el requisito de tener, como mínimo, una estatura de 1,60 m. (requisito también vigente en el 2003). En cambio, en 2003, el primer examen "filtro" que se tomó fue el intelectual, lo cual hizo que el examen médico fuera más flexible en lo que respecta a la altura requerida para ingresar en el caso de las postulantes que ya habían aprobado el examen intelectual.

El proyecto se inició en diciembre de 2003 y concluyó en diciembre de 2005. Para su realización se contó con un subsidio del "Programa de Becas del CLACSO-ASDI de promoción de la investigación social en América Latina y el Caribe 2003-2005" (Categoría: semisenior), al que se accedió por concurso.

Difusión de resultados:

Infesta Domínguez, G. (2005) "Estudios sobre seguridad y género". Guardacostas. Revista Oficial de la Prefectura Naval Argentina, 61(116): 16-21, abril.